Una vez finalizado el besamanos de la Virgen de la Santísima Soledad, el pasado 25 de octubre, la talla no ha podido regresar a su hornacina de costumbre debido a un problema de humedad.
Dicha humedad ya estaba empezando a afectar a la imagen por lo que se ha decidido, según informa la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración, de no volver a colocar a la Virgen hasta que no esté solucionado el problema.
Por este motivo la Virgen se ha instalado en el altar mayor a la izquierda del Cristo.
Para solucionar el problema la Cofradía ha consultado a las autoridades y especialistas en la materia, con los cuales se procederá a realizar el tratamiento oportuno con el que se reparará la pared afectada.
Una vez la hornacina esté finalizada la Virgen regresará a su lugar habitual donde es venerada durante todo el año.
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