Asistentes al homenaje Reyes Flores Durán en la fachada de su casa. / A.P

Las integrantes de la que fuera 'Cooperativa Sagrado Corazón de Jesús' rindieron homenaje a Reyes Flores por su labor en ella

Antiguas integrantes del taller de costura, diversas autoridades locales, familia y amigos asistieron al descubrimiento de una placa en la fachada de su casa con la que se ha reconocido la labor de esta vecina en ese taller, en Cáritas, AECC y en otras obras sociales

Almudena Parra
ALMUDENA PARRA

El pasado 30 de noviembre a las cinco de la tarde un nutrido grupo de mujeres, antiguas integrantes de la 'Cooperativa Sagrado Corazón de Jesús', el alcalde de la localidad Ramón Díaz Farias, el párroco D. Jesús Chacón, amigos y familiares asistieron al homenaje a la vecina Reyes Flores.

María de los Reyes Flores Durán, fallecida el pasado mes de septiembre a la edad de 84 años, trabajó codo con codo con el párroco de la localidad de la década de los 70 D. Andrés Alonso Trejo, con quien fundó en 1972 Cáritas Parroquial desde donde se realizaron cursos para todos los sectores de la población, desde cursos prematrimoniales, cursos de tractoristas, siembra de champiñones, maquinaria industrial, ganadería, auxiliares de clínica, carteros rurales, costura, administración en el hogar, etc.

El párroco Alonso consiguió en 1973 los fondos para la construcción del Centro Parroquial 'Obispo Quevedo' en el que se instaló la oficina de Cáritas desde la que nació en 1979 la cooperativa de costura 'taller industrial de la mujer' (que finalmente se llamó 'Cooperativa Sagrado Corazón de Jesús').

Además de cofundar esta cooperativa Reyes se encargó de la dirección de la misma en la que crearon 30 puestos de trabajo. Pocas fueron las chicas de aquella época que se quedaron sin pasar por las instalaciones de aquella cooperativa de costura que para muchas era la única posibilidad de trabajar en la localidad.

En la década de los 80 y de la mano del alcalde de aquella época Joaquín Pérez Carrasco, el presidente de la Junta de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra, se desplazó hasta Villanueva del Fresno para inaugurar la ampliación de la cooperativa.

Las mujeres participantes en este proyecto cuentan multitud de anécdotas de su paso por la cooperativa, desde el robo que sufrieron de todas las prendas, hasta la ingesta de vitaminas que realizaban para renovar las energías en las interminables jornadas en las que pasaban en ocasiones 10, 12 o 14 horas cosiendo, dependiendo de la urgencia del pedido.

La experiencia las convirtió en una gran familia, que cuenta los años por los nacimientos de los hijos, a los que cuidaron haciendo malabares con su trabajo.

Para todas la presencia de Reyes fue fundamental en su vida por ello en el homenaje, en el que se descubrió una placa en la fachada de su casa, destacaron que «queremos homenajear a esta mujer que nos ayudó a abrir caminos en nuestra vida, en momentos que no eran fáciles en este pueblo».

«Su vida siempre fue entrega a los demás, incansable y trabajadora. A través de la parroquia canalizó toda su energía y con su personalidad voluntariosa, persistente y luchadora no paraba hasta conseguir su objetivo», añadieron.

También participó en la fundación de la AECC local, Asociación de la Lucha Contra el Cáncer, por lo que para rendir homenaje a su carácter solidario sus antiguas compañeras recaudaron más de 300 euros para destinarlos a la AECC, tal y como a ella le gustaba.