los niños quemaron las gamonas en la candela de esta Nochebuena. / A.P

Tradición gamonas

Las gamonas volvieron a iluminar la plaza de España en Nochebuena

A pesar de que la sequia no ha propiciado una abundancia de gamonas los niños han podido quemar sus haces en torno a la gran candela de casi 8.000 kilos de leña

Almudena Parra
ALMUDENA PARRA

El pasado 24 de diciembre la plaza de España se convirtió de nuevo en el punto de reunión de los villanovenses que, en algún momento de la tarde noche, se pararon alrededor de la candela para quemar las típicas gamonas.

La mañana comenzó con la instalación de los casi 8.000 kilos de leña en la plaza, por parte de los operarios del Ayuntamiento.

La candela municipal se encendió a las 18.00h de la tarde, momento en el que los vecinos empezaron a asistir a la plaza para celebrar la Nochebuena.

A pesar de que este año la ausencia de lluvias no permitió que hubiera muchas gamonas no faltaron los niños quemando sus haces o hachas. Estas varas secas de 'Asphodelus albus gamonita' se empiezan a recoger en otoño y se guardan para ser quemadas en Nochebuena.

La candela municipal de la plaza de España estuvo encendida hasta altas horas de la madrugada llegando con rescoldos al día de Navidad, por ella pasaron todos aquellos vecinos que desde primeras horas estuvieron quemando las tradicionales gamonas, así como todos aquellos que asistieron a la Misa del Gallo en la Parroquia de la Purísima Concepción cuya celebración tuvo lugar a las 20.30h.

A partir de las doce de la noche los jóvenes fueron los que se concentraron al calor de la hoguera, pasando junto a ella esa noche.

Origen de la quema de gamonas

Haz o hacha de gamonas ardiendo. / A.P

La tradición navideña de encender una hoguera en la calle en la noche de nochebuena, alrededor de la cual se cantan villancicos, se queman gamonas y se comparte el anís y los pestiños entre los vecinos se pierde en el tiempo.

La tradición pasa de generación en generación y suelen ser los padres, los que van a recoger las varas con sus hijos, a los que enseñan a identificar la planta.

Hay que señalar que, antiguamente cuando la población que vivía en el campo era muy numerosa, los vecinos solían visitarse de chozo a chozo, visitas que eran más asiduas en los días de Navidad para celebrar las fiestas y felicitarse. En aquellos tiempos no existían las linternas y era común tener almacenadas gran cantidad de varas secas de gamonitas, para a modo de antorcha, iluminarse con ellas en el camino que separaban los chozos, al llegar al chozo vecino el resto del haz de gamonas se echaba en la candela que solían tener en la puerta. Cuando los vecinos empezaron a venirse al pueblo a pasar la Navidad siguieron con la tradición de visitar a los vecinos iluminados por las gamonas que luego quemaban del todo al llegar a las candelas de los vecinos, las cuales se conocen como 'chozos'.