En la imagen se puede apreciar el mármol en la base de la hornacina y la columna encementada. / A.P

La cofradía del Cristo instala un zócalo de mármol en la Ermita para sortear la humedad

La base de la hornacina del Santísimo Cristo de la Expiración, así como toda la zona del presbiterio, se está cubriendo de mármol blanco haciendo un zócalo a media altura

Almudena Parra
ALMUDENA PARRA

La Ermita del Santísimo Cristo de la Expiración inaugurada en 1726 acusa la existencia de una noria cercana, así como de un aljibe, pertenecientes ambos a la Casa Grande del Capitán Antonio Canseco.

Canseco, donante del terreno donde se construyó la Ermita tenía su casa particular a lo largo y ancho de esa zona de la plaza, de ahí la existencia de la noria y del aljibe.

Esta circunstancia está provocando desde hace un tiempo un gran problema de humedades en la Ermita del Cristo. Aunque se han picado y lucido las paredes afectadas la humedad sube y vuelve a aparecer el salitre por encima de la parte remozada.

Debido a esta circunstancia la cofradía ha decidido forrar de mármol blanco la hornacina donde se encuentra la talla del Cristo, además de instalar un zócalo a media altura (también de este material) en las paredes que conforman el presbiterio.

La obra lleva ya unos días y se estima que en un par de semanas este concluida, ya que dependen de la recepción de las planchas de mármol.

Próximamente, se prevé actuar en la pared baja exterior de la hornacina de la Virgen de la Soledad donde también está saliendo la humedad.

Estado de una de las paredes de la Ermita. / A.P

Ermita

Cabe recordar que, el presbiterio tiene un acceso de gradas de mármol y esta resguardado por una verja de hierro. En él se encuentra el altar mayor, donde se localiza el retablo de mampostería con seis grandes columnas corintias que separan la calle central de las laterales.

La parte inferior del retablo mayor acoge al 'Cristo de la Expiración' imagen que cuenta con una fervorosa veneración entre los parroquianos de la localidad.

En 1688, tal y como reza en el dintel de su Ermita, la imagen del Santísimo Cristo de la Expiración que conocemos, pues siempre ha sido la misma, llegó a Villanueva del Fresno donada por el Capitán Antonio Canseco León y Navarrete, Caballero en la Orden de Calatrava, Capitán y Armador en Cádiz y natural de la localidad.

Hasta 1.726, año en el que la Ermita del Cristo culminó sus obras la imagen estuvo en el antiguo Hospital del Espíritu Santo (actual Biblioteca) donde se instaló la primera Capilla de la Villa, posterior ermita de San Antonio y donde se asentó la Cofradía de la Vera Cruz.

La ermita se comenzó a edificar en 1.721 cuando José Larrea y su esposa Leonarda Canseco (hija del Capitán Canseco) donaron el terreno y los costes de edificación de dicha ermita construida por el maestro de Hornachos, Manuel de Castro.

El Cristo es una talla de la escuela barroca del taller de Pedro Roldán, data del siglo XVII (fue restaurada en 1.991) y también fue donada por el Capitán Canseco.