'Juan y Juana' vuelven a encontrarse en la calle San Juanito

'Juan y Juana' han vuelto a encontrarse. En esta ocasión lo han hecho en el pasado mes de junio coincidiendo con la fiesta de San Juan, cuando los vecinos de la calle se vuelcan cada año en una de sus fiestas más arraigadas, la fiesta del San Juanito que tiene lugar en honor al santo.

El equipo de Gobierno de la localidad recuperó esta tradición popular en el año 2003, explicaba la concejala de cultura, Mónica Fernández. "Adornamos la calle y programamos actividades para todos los públicos"

En esta edición, la jornada del domingo y el lunes han estado dedicadas al San Juanito. Una fiesta consolidada cuyo objetivo es mantener las tradiciones en el municipio y atraer a un mayor número de visitantes.

Unas 200 personas residen en la calle anfitriona, que ya se considera un barrio más de la localidad rayana. María Otero es una de las vecinas, que con 85 años de edad, ha participado por quinto año consecutivo en el concurso del 'Juan y la Juana', enmarcado en la fiesta y convocado por la Universidad Popular desde el Ayuntamiento.

María ha sido la única participante este año. Varios días de trabajo para recuperar a sus peleles del pasado año, a los que "ha dado un baño y ha puesto ropa limpia" en esta edición.

"Me gusta mucho participar en la fiesta para que se anime la calle y se acerquen el resto de vecinos" comentaba María, que cuenta en su haber con varios premios.

'Juan y Juana hacen el gazpacho' lucían desde primera hora de la tarde en su balcón. Dos peleles realizados con relleno de cojines, telas, pinturas y hasta palos de fregona para que sus piernas se mantuviesen en el suelo, han sido algunos de los materiales utilizados en la confección.

Para ambientar la fiesta, la Tuna Estudiantina de Alconchel. En la madrugada se contempla la quema de los muñecos en la hoguera. "A mi me da mucha lástima, por lo que todos los años pido el indulto", explicaba la diseñadora.

Para la organización de la fiesta, los vecinos de la calle recaudan dinero y elaboran una sangría. Además, cada uno aporta un plato para invitar al resto de vecinos del pueblo a participar en la cita y tomar un aperitivo.