El comedor social será sustituido por uno escolar

Cedida. Manuel Farias Acosta

Todo el trabajo ha caído en saco roto. A pesar de los esfuerzo del Ayuntamiento y vecinos de la localidad por exigir a la Junta la paralización inmediata del cierre del comedor infantil, a mediados del mes de julio la Administración autonómica confirmaba al Consistorio que no se volverá a abrir el comedor social. Asimismo, se reafirmaba en su compromiso de que pondrá en marcha un comedor escolar a partir del próximo curso, que irá ubicado el mismo lugar.

Mientras tanto, el mes de junio fue el último en que pequeños y mayores de la localidad fronteriza de Villanueva del Fresno llevaron a su boca un plato de comida caliente y equilibrada para su salud.

Desde que se anunciase el pasado día 21 de junio el cierre del centro por parte de la Junta de Extremadura, la alarma social se ha despertado en la localidad.

Grupos políticos y vecinos caminan de la mano por una causa social. El pleno ordinario del mes de junio celebrado en el Ayuntamiento de Villanueva del Fresno aprobaba por unanimidad elevar una moción de urgencia que insta a la Junta de Extremadura a paralizar el inminente cierre del comedor infantil que aún funciona en el municipio.

La localidad rayana cuenta con un comedor de beneficencia que ofrece sustento a unos 15 mayores que residen en pisos tutelados, y a unos 60 menores. El centro cuenta además con una lista de espera de más de un centenar de niños, que se cerró hace más de un año y aún no se ha abierto.

El comedor infantil, que se puso en marcha en la Guerra Civil y ha funcionado durante todo el periodo democrático, garantiza el plato de comida a un número importante de menores.

Debido al inminente cierre del centro, desde el Grupo Municipal Socialista exigían con su moción la paralización inmediata del cierre, abrir una mesa de diálogo entre sindicatos, Junta de Extremadura y Ayuntamiento, y dar traslado de la situación a la Consejera de Cultura, al Presidente de la Junta de Extremadura y al Defensor del Pueblo.

Para el Alcalde de la localidad, Ramón Díaz Farias, "la consejería está confundiendo a la opinión pública, no sabemos si de forma intencionada, ya que esto no es un comedor social, sino un centro de alimentación infantil". Sin embargo, ahora continuarán trabajando para que al menos en los próximos meses vuelva a funcionar como comedor escolar.

Competencia y gastos

El primer edil aseguraba cuando se conoció la noticia que había intentado mantener conversaciones con la Consejería y se ha dado "la callada por respuesta". En este sentido considera que "la empresa, que tiene un problema de competencias, la Junta de Extremadura, tiene que resolver la situación cuanto antes, porque lo que no se puede es mantener esta situación de incertidumbre"

Díaz Farias ofrece, como se ha hecho años atrás, el apoyo del Ayuntamiento para aportar o participar en lo que sea necesario, ya que según argumenta "se están vulnerando los derechos de los menores"

Desde el año 2004 es la administración local la que se encarga del mantenimiento y gastos de suministro eléctrico, agua o basura en el centro, que se ubica en instalaciones del Centro de Atención Social a la infancia y mayores, propiedad del Ayuntamiento, tras un acuerdo al que se llegó con la Consejería de Bienestar Social de la Junta de Extremadura.

Comida asegurada

Hace unos cuatro años el comedor infantil de Villanueva del Fresno contaba con 28 niños que recibían cada día sus dos platos de comida, bebida y postre. Una alimentación equilibrada y completa que en muchas casas de la localidad no es posible ofrecer a los más pequeños. La situación cada día va en aumento debido a la situación de crisis actual.

Es el caso de Margarita Cordero Rodríguez, que tiene dos hijos con cinco y nueve años edad. Tanto su pareja como ella cobran la ayuda del Gobierno de 400 euros. "Paga alquiler, luz, agua, bombona...de qué comemos. Porque nosotros podemos quedarnos sin comer o hacernos un huevo, pero nuestros hijos deben alimentarse y es nuestra obligación" comentaba con lágrimas en los ojos.

Ahora, la economía familiar se verá aún más alterada. "Estamos desilusionados, nos ha caído como un baño de agua fría y lucharemos para que el comedor infantil siga funcionando"

Se trata de un centro asistencial que ayuda a familias con escasos recursos económicos, para que su economía pueda seguir tomando oxígeno mes a mes.

Eva María Rodríguez Borrego es otra de las madres afectadas por la situación. Tiene cinco hijos de entre 21 y seis años de edad. Al comedor social acuden tres de ellos. El resto también ha pasado por el centro.

"La situación está muy mal. Ya se nos acaba la ayuda del Gobierno y no vamos a tener para dar de comer a nuestros hijos. Pedimos que no lo cierren, no hay derecho"

El centro ha llegado a dar unas 200 comidas diarias y años atrás no contaba con lista de espera.

"Esperamos que podamos recoger el mayor número de firmas y que la unión se ponga de manifiesto para que los mayores y los niños puedan seguir teniendo su plato de comida diario" decía María del Carmen Baladón, que tiene dos hijas, está separada y no tiene trabajo. La pequeña, de siete años acude al comedor desde hace dos años.