El gurumelo, principal sello de identidad de Villanueva del Fresno

En los alrededores de la localidad es habitual encontrar este producto

Emilio Rastrojo Carrasco en las dependencias de la empresa Villasetas
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El fin de semana del 29 y 30 de marzo se celebraron en Villanueva del Fresno las VIII Jornadas Transfronterizas del Gurumelo que atrajeron a la localidad a miles de personas, a pesar de la lluvia caída el domingo que terminó por ahogar la fiesta. Poco a poco, con el paso del tiempo, estas jornadas se están convirtiendo en el sello de identidad de la localidad.

­Los visitantes que recibe Villanueva acuden atraídos por el atractivo programa que desde el Ayuntamiento villafresnense se organiza. Charlas, salidas al campo, exposiciones, demostraciones, concursos, ponencias, etc., son algunas de las actividades que destacan esos días. Pero la verdadera razón por la que acuden es su interés por los gurumelos, 'Amanita ponderosa'. Este hongo predomina por los alrededores de la localidad y muchos micólogos y visitantes vienen para poder profundizar sus conocimientos sobre ellos, y otros para poder degustarlos de alguna de las muchas formas en las que se cocinan este hongo.

Amanita Ponderosa

El gurumelo (Amanita Ponderosa) es un hongo de ámbito restringido al suroeste de la península y norte de África. Tiene también como peculiaridad su época de aparición, ya que solo lo hace durante la primavera.

Es una especie endémica del suroeste de la península Ibérica, tradicionalmente en zonas de encinas y alcornoques entre jarasjaguarzos. Se han adaptado perfectamente al pino y al eucaliptoHuelvaBadajozCáceres y Sevilla son las provincias españolas de máxima productividad.

Lo que más sorprende de esta seta es la forma en que la crece y se desarrolla. Algunos se llegan a asomar todo o parte del sombrero fuera de la tierra, pero lo más normal es que se encuentre totalmente enterrada provocando un montículo agrietado. En ocasiones los gurumelos crecen en grupos numerosos y llegan a formar grietas bastante considerables. 

Otra característica propia de esta especie es el olor que desprende, intenso que recuerda el de la  humedad o tierra mojada.

Debido al buen producto que obtiene de estas tierras a quienes se dedican profesionalmente a ello. Es el caso de Emilio Rastrojo Carrasco, quien trabaja en Villasetas, una empresa familiar de compra y venta de gurumelos.

­Villasetas nace en el 2010, tras la realización de unos Talleres de Recualificación para el Empleo promovidos por el Sexpe y en el que participó nuestro protagonista Emilio. Trataron temas como la recolección, trasformación, cultivo y comercialización de setas. A partir de ese momento, Emilio vio un interesante negocio con la compra y venta de este.

Esta actividad logra dar un potencial extra a los recursos de Villanueva del Fresno, comercializando en muchos puntos de la geografía española y portuguesa, por lo que el término gurumelo, asociado a la localidad, se extiende y cruza fronteras.

Los recolectores salen a los alrededores de Villanueva para proceder a la recogida del producto, siempre con extremada precaución y cuidado del medio ambiente. No se utilizan materiales inadecuados en la recogida del gurumelo, como por ejemplo bolsas de plástico, navajas, etc. Todo ello se debe hacer con una cesta de mimbre y con el pincho gurumelo, con el que se saca el hongo para después tapar el hueco producido.

­Tras la recolección llega el momento de la clasificación del gurumelo. En las dependencias de Villasetas, los trabajadores los clasifican según su tamaño y forma en gurumelo abierto, semiabierto, gordo, mediano y pequeños. Mientras se seleccionan se van depositando en cajas para posteriormente realizar la prueba antioxidante y comprobante de su calidad. Con un soldador comprobante que se encuentra a 180º, se quema parte del hongo para ver el color resultante. Si este es rosáceo, la calidad es buena, pero si es amarillento, el hongo no es bueno.

­Tras la comprobación, las diferentes cajas se etiquetan con todos los datos de la empresa y del producto y se introducen en las cámaras a un temperatura de entre 0 y 4 grados un máximo de 2 días.

­Para el transporte, esta empresa dispone de un vehículo apropiado que mantiene el producto entre 2 y 5 grados. Con él se viaja a Andalucía, Portugal, y otros lugares, para proceder a la venta del gurumelo.

­La producción del gurumelo siempre depende de las lluvias en otoño. En 2013, se dio muy buen ciclo en el que Villasetas llegó a vender entre 10.000 y 12.000 kilos de gurumelos. Por el contrario, este 2014 se ha dado un ciclo mediocre debido a las lluvias y al aire frío y seco procedente del norte.

­Villasetas continúa creciendo, logrando a conseguir entre 20 y 30 clientes nuevos en los últimos meses. Todo esto es posible debido a que por los alrededores de Villanueva se puede encontrar los mejores gurumelos de toda Extremadura, con altas propiedades, y un intenso sabor, lo que aumenta su demanda.